A veces hay días que cambian de color, un día puede empezar como todos, te levantas, desayunas, te duchas y arreglas, levantas al pequeño, le vistes, coges las cosas, llevas al niño al colegio.. y te subes al tren.
Aparco siempre en el mismo sitio , bajo un árbol que da la sombra a mi coche cuando voy a recogerle a la salida del trabajo, voy por la misma acera, hago el mismo recorrido, el mismo ritual, saco el ticket, paso el torno, bajo las escaleras y siempre me pongo en el mismo tramo de andén mientras leo en mi ebook.
El tren llega a su hora, me siento, y me olvido completamente de todo lo que me rodea mientras mastico y disfruto el libro que esté leyendo en ese momento. Pero estos días, algo había alterado mi "rutina cansina", la alergia... un moqueo constante, ese picor de ojos, esa nariz irritada.. y ese gesto que siempre se hace con la nariz cuando notas que todo el rato es un grifo abierto..
Pero de repente pasan esas cosas que te cambian el día, escucho una voz a mi lado que me tiende la mano y un paquete de kleenex, le miro, le doy las gracias, y una conversación sencilla y sincera "jo, que ganas de que acabe la primavera" y así sin mas, un completo desconocido me ofrece un pañuelo, con toda la naturalidad del mundo.
http://justnat.deviantart.com/art/Kleenex-33820291?q=boost%3Apopular%20in%3Aphotography%20kleenex&qo=29
Un gesto que agradezco, te deja esa sensación de "mira, no le conozco pero que amable".. en estos tiempos donde todos vamos con prisas, donde cada uno solo mira sus zapatos, un completo extraño es capaz de tenderte una mano.
Así que solo puedo darle las gracias públicamente por hacerme creer que este mundo aún tiene posibilidad de curar esa enfermedad llamada egoísmo.
http://browse.deviantart.com/photography/?order=9&q=mundo&offset=24#/d35y4po
Un abrazo.



